El Pan Diario - 11 de febrero 2011

Efesios 6:17 – "Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios."

El Espíritu Santo hablará a través de nosotros si le permitimos.  Él hablará la palabra de Dios a través de nosotros con la autoridad que romperá cualquier yugo.  Cuando consideramos las armas de nuestra guerra, nada sobresale como la espada del Espíritu.  De las dos armas mencionadas en el Nuevo Testamento, la espada del Espíritu tiene la posición suprema (Romanos 6:13).  El desafío real que confrontamos en cada prueba que encontramos es si creeremos la palabra de Dios o la palabra del hombre.  Si miráramos más aya de lo que parece ser, y tomáramos el camino que Dios ha declarado que Él quiere que sea, empezaríamos moviendo montañas y mandando los vientos y las olas que sean quietos.

Si tomamos la palabra de Dios, ella llega ser la espada del Señor en nuestra boca que destruye todo esas cosas que atentarían oponérsenos y robarnos las bendiciones de Dios.  La única manera para estar firmes eficazmente contra todo lo que Satanás haría para oponérsenos – sea espiritual, físico o de finanzas – es tener alabanzas a Dios en nuestros labios y espada aguda de do filos en nuestras manos (Salmo 149:6).  Así como nuestro Señor Jesucristo derribó las mentiras y ataques de Satanás con la palabra de Dios, así lo haremos.  Como Él matará los enemigos de Dios con la espada de Su boca, nosotros también podemos destruir cada fuerza oponente de Satanás, si dejamos Su palabra estar en nuestros corazones y en nuestras bocas (Apocalipsis 19:15, 21; 1 Juan 2:14; Romanos 10:8).

Si nos mantenemos firmes en la palabra de Dios, el Espíritu de Dios producirá la proclamación de la palabra de Dios en nuestra boca.  Proclamaciones que no son de la palabra de Dios, no son del Espíritu de Dios, y están sin poder para traer los cambios que Dios desea para nuestras vidas.  El Espíritu Santo sólo hablará la palabra revelada de Dios, como la encontramos en nuestras Biblias, pero Él la dirige específicamente a las situaciones que estamos confrontando.  Como esos quienes tienen la palabra de Dios escrita en las tablas de nuestros corazones, se nos ha dado la habilidad de hablar conforme a las palabras de Dios:  expresando Su revelación divina con una autoridad única que se extiende mucho más que simplemente recitar un versículo de las escrituras (1 Pedro 4:11; Romanos 10:8; 2 Corintios 3:3).

Sea Bendito

Pastor Mark Spitsbergen

Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

Teléfono: 858-566-1700

El Pan Diario Archivos: http://www.abidingplace.org/el-pan-diario.html