Daily Bread
El Pan Diario - 5 de marzo 2011
2 Corintios 1:22 – "el cual también nos ha sellado, y nos ha dado las arras del Espíritu en nuestros corazones."
La garantía y evidencia de nuestra salvación es el Espíritu Santo que Dios nos ha dado (Romanos 5:5; 8:9; Gálatas 4:6). El Espíritu Santo no es solamente nuestra garantía y nuestro testigo, pero también es el sello de Dios sobre nuestras vidas (Romanos 8:16). Un sello sirve como una protección legal y una garantía de propiedad; él certifica que algo es genuino y oficial (Juan 3:33). En un tiempo, la circuncisión era una evidencia y un sello, pero ahora, esa evidencia y sello es el Espíritu Santo (Romanos 4:11; Efesios 1:13; 4:30). El sello del Espíritu Santo nos marca y nos distingue de los otros. Es por esta obra de gracia que somos protegidos y guardados por el poder de Dios hasta el tiempo postrero (1 Pedro 1:5). ¡El sello del Espíritu Santo es la garantía que somos la posesión comprada de Dios! (1 Corintios 6:20; Efesios 1:14)
Dios, quien nos ha dado el primer plazo, o pago (griego – arrabon) del Espíritu, demanda que cedamos nosotros mismos al Espíritu Santo. De una vez, cuando una persona recibe la promesa del pacto, ellos son obligados a cumplir las responsabilidades del contrato; y luego el pago será hecho completamente. Hemos sido nacidos de Dios y dado Su Espíritu Santo para caminar en santidad (Juan 15:1-16; Romanos 9-22). Si rechazamos caminar en el Espíritu, entonces estamos rechazando cumplir con nuestro pacto que hicimos cuando habíamos dado el primer plazo, o cuota inicial de Dios (Romanos 8:4, 13-14, 16; Gálatas 5:16, 18, 25; 2 Corintios 3:3). Dios demanda que demos nosotros mismos al fruto del Espíritu. Él demanda que hagamos nuestro llamado y elección seguro (2 Pedro 1:4-10). La fundación de Dios y el testimonio del Espíritu también tienen un sello; cada persona que nombra el nombre de Cristo tiene que apartase de la iniquidad (2 Timoteo 2:19; Lucas 13:27; Gálatas 6:7-8).
Sea Bendito
Pastor Mark Spitsbergen
Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it
Teléfono: 858-566-1700
El Pan Diario Archivos: http://www.abidingplace.org/el-pan-diario.html
El Pan Diario - 4 de marzo 2011
Juan 20:21 – "Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como Me envió el Padre, así también Yo os envió."
Éramos enviados por Jesús así como el Padre Le envió a Él. Él fue enviado para destruir las obras de las tinieblas, y somos enviados para la misma razón (1 Juan 3:8; Marcos 16:17; Juan 14:12). Somos llamados para seguir a Jesús y hacer las cosas que Él hizo. Esto no es un mandato ni comisión para un grupo selecto, sino un honor glorioso que todos hemos permitido de compartir en esto. La totalidad del ministerio de Jesús puede ser encontrado en Hechos 10:38: "cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo". Jesús echó diablos por el Espíritu de Dios y dijo: "pero si Yo por el Espíritu de Dios echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado a vosotros el reino de Dios" (Mateo 12:28). Cuando Marcos proveyó un sumario del ministerio de Jesús, él dijo: "y predicaba en las sinagogas de ellos en toda Galilea, y echaba fuera los demonios" (Marcos 1:39). Cuando fuimos nacidos de Dios, el poder y naturaleza de Jesús vino a vivir por dentro de nosotros. Somos los templos del Espíritu Santo, con ríos de vida divina y autoridad que fluye de nosotros.
Pablo fue tan radical acerca de la presencia divina de Jesús viviendo dentro de nosotros que él dijo: "probaos a vosotros mismos. ¿O no os conocéis a vosotros mismos, que Jesucristo está en vosotros, a menos que estéis reprobados?"(2 Corintios 13:5). Él dijo a la iglesia en Colosas: "Cristo en vosotros, la esperanza de gloria" (Colosenses 1:27). Él es en nosotros como un tesoro, que la excelencia de la gloria sea de Dios y no de nosotros (2 Corintios 4:7). Dios desea que seamos continuamente llenados con toda Su plenitud, y Él nos ha prometido que Él hará más de lo que podemos pensar o pedir por Su poder que está obrando en nosotros (Efesios 3:19-20; 5:18). El poder glorioso que hemos recibido es la presencia viviente del Espíritu Santo, quien ha venido para estar con nosotros y en nosotros (Juan 14:17). Él ha venido para tomar todo lo que pertenece al Padre y revelarlo a nosotros (Juan 16:13-15). Jesús nos dijo, claramente, que Él y el Padre vendrán y van a hacer Su morada en nosotros (Juan 14:23). Jesús nos dijo que la gloria que el Padre le había dado, Él nos había dado también – para que seamos uno en Él (Juan 17:21-23). Nos ha sido dado recursos completos por Dios, y la autoridad de ser Sus hijos. Ahora con la fe simple como la de un niño, tenemos que empezar y saber que el poder de Dios que mora en nosotros hará la obra del cielo en nosotros y por nosotros: haciendo lo imposible posible.
Sea Bendito
Pastor Mark Spitsbergen
Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it
Teléfono: 858-566-1700
El Pan Diario Archivos: http://www.abidingplace.org/el-pan-diario.html
El Pan Diario - 3 de marzo 2011
1 Juan 2:27 – "Pero la unción que vosotros recibisteis de Él permanece en vosotros, y no tenéis necesidad de que nadie os enseñe; así como la unción misma os enseña todas las cosas, y es verdadera, y no es mentira, según ella os ha enseñado, permaneced en Él."
Hemos recibido la unción para que podamos tener comunión con Dios; para que podamos conocer a Dios y ser enseñados por Él. La profundidad de Su comunión está capturada en el concepto de permanecer en Cristo, que se refiere a nuestra unidad con Jesús (Juan 14:23; 15:1-5; 17:21-23). En el Antiguo Testamento, la unción fue primeramente identificada con respecto adorar a Dios y consagrar un lugar de adoración (Génesis 31:13; Éxodo 30:26; 40:9-11). Fue por la unción que les fueron dados a hombres la habilidad de ministrar a Dios, observada en la unción del sacerdocio (Éxodo 28:41; 30:30; 40:13,15). Esos dos aspectos de la unción son entendidos en este versículo de las escrituras en la primera epístola de Juan. El mensaje del evangelio es que debemos permanecer en Jesús. La habilidad de permanecer en Jesús, y tener a Jesús y el Padre permaneciendo en nosotros, nos ha sido dado por el Espíritu Santo (Juan 14:17; 1 Juan 3:24; Zacarías 4:6). Es por esa unción que el Espíritu Santo nos dirige, nos guía, y nos revela los caminos del Padre. La unción es una capacitación divina y habilidad sobrenatural que le ha sido dado al creyente; para conocer a Dios y vivir la vida de una nueva creación. Es por esta unión que somos fortalecidos para tener comunión con Dios, y vivir la vida divina de Cristo Jesús.
Uno puede decir, correctamente, que hay dos propósitos de la unción: conocer a Dios, y también, ser fortalecidos con habilidades especiales para librar a otros. Cuando Saúl fue ungido para ser rey, a él le fue dado una habilidad divina para ser rey y traer liberación a Israel; antes de la unción, él era un hombre ordinario (1 Samuel 10:1,6). Sin embargo, después de que el Espíritu de Dios vino sobre él, él tenía habilidades que solamente procede de Dios. La misma verdad es para todos los profetas, sacerdotes, guerreros, y obreros especiales del Antiguo Testamento. Cuando el Espíritu vino sobre ellos, ellos fueron fortalecidos con habilidades específicas para hacer su comisión divina (Josué 10:12; Jueces 14:19). Jesús fue ungido con una unción más grande que cualquiera antes de Él; para traer liberación a todo hombre. Él fue ungido con el Espíritu Santo y poder, para librar a los cautivos y hacer las obras poderosas de Dios. Hoy, la misma unción de poder está disponible a nosotros también (Hechos 10:38; 1:8; Lucas 4:18-19). Sin embargo, tenemos que recordar que la unción de poder es secundaria a la unción de conocer a Dios. No hay nada más importante que caminar en obediencia y hacer la voluntad del Padre de todo corazón (Mateo 7:22-23; 1 Juan 2:14; 5:4; Apocalipsis 2:7,11, 17, 26; 3: 5, 12, 21; 1 Corintios 6:9-10; Gálatas 5:21; Efesios 5:5).
Sea Bendito
Pastor Mark Spitsbergen
Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it
Teléfono: 858-566-1700
El Pan Diario Archivos: http://www.abidingplace.org/el-pan-diario.html
More Articles...
- El Pan Diario - 2 de marzo 2011
- El Pan Diario - 1 de marzo 2011
- El Pan Diario - 28 de febrero 2011
- El Pan Diario - 26 de febrero 2011
- El Pan Diario - 25 de febrero 2011
- El Pan Diario - 24 de febrero 2011
- El Pan Diario - 23 de febrero 2011
- El Pan Diario - 22 de febrero 2011
- El Pan Diario - 21 de febrero 2011
- El Pan Diario - 19 de febrero 2011
Page 7 of 25

El Pan Diario